En casa del herrero, cucharas de palo. En casa del diseñador, todo un mundo de material de oficina. Clips, chinchetas, gomas de borrar, afilalápices, grapas, pinzas en miniatura, rotuladores de todos los colores, lápices de todos los colores...
Una cosa es que lo necesitemos para trabajar, con un boli, un lápiz y una goma bastaría. Pero en su lugar tenemos toda una gama de productos, con todas sus variantes, cientos de miles de cosas, que a veces se pierden por los cajones y se nos olvida su existencia.
Los diseñadores somos tan fanáticos del material de oficina que muchos estaríamos encantados de regentar una papelería o tienda de material técnico. En ocasiones hasta nos entretenemos mirando los catálogos. Como cuando somos pequeños y elegimos juguetes.
Aunque no es algo único de nuestra profesión, esta devoción también la compartimos con los arquitectos.
Y vosotros, ¿también tenéis en casa tanto material de oficina como para ir tirando el resto de vuestra vida?
Foto: Rojo