Una cosa es que lo necesitemos para trabajar, con un boli, un lápiz y una goma bastaría. Pero en su lugar tenemos toda una gama de productos, con todas sus variantes, cientos de miles de cosas, que a veces se pierden por los cajones y se nos olvida su existencia.
Los diseñadores somos tan fanáticos del material de oficina que muchos estaríamos encantados de regentar una papelería o tienda de material técnico. En ocasiones hasta nos entretenemos mirando los catálogos. Como cuando somos pequeños y elegimos juguetes.
Aunque no es algo único de nuestra profesión, esta devoción también la compartimos con los arquitectos.
Y vosotros, ¿también tenéis en casa tanto material de oficina como para ir tirando el resto de vuestra vida?
Foto: Rojo

2 comentarios:
yo soy de los otros que comparten esa devoción...pero es que quién se puede resistir a pasar por un pasillo lleno de rotuladores, post-it y cajas de gomas nuevas y no picar algo??... ya no digamos si entras en sutega...como entres sales con algo!! saludos :)
Grrr... qué perdición.
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