La libreta roja, de la que ya os hemos hablado en alguna ocasión, es todo un misterio. La compró Lorente un día que fuimos a hacer un graffiti como si fuesemos quinceañeros y después viajó en el maletero del coche de Regueiro de Nicolás unos tres o cuatro meses, hasta que se la devolvió a Rojo pensando que era su diario secreto.
Desde entonces le hemos dado diversas utilidades tales como: hacer bocetos, escribir avisos, apuntar webs interesantes, anotar cuando Rojo se cambia las lentillas... y casi cualquier cosa que se nos pasa por el cerebro. Como bien dice la pegatina que le pusimos " To every". Para todo ;)

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